Narrar no consiste simplemente en leer un texto en voz alta, sino en darle cuerpo, respiración y presencia a cada relato. Trabajo desde la interpretación, la voz, el ritmo y los silencios, procurando preservar la intensidad íntima de las antiguas historias contadas al abrigo de otros.
Cada cuento posee su propio pulso y atmósfera, y una forma distintiva de ser habitado. Cuando narro, busco que quien escucha pueda sumergirse emocionalmente en ese pacto de ficción, y que los ambientes y sensaciones perduren como un eco en la memoria.
En el terror encuentro una vía particularmente poderosa para explorar la capacidad que tienen las historias para generar tensión, imaginación, aprendizaje y emoción. A través de la palabra dicha en voz alta, compartida en un mismo espacio, se produce un encuentro profundamente humano, significativo y memorable.
Muchas de mis presentaciones incorporan elementos visuales y performáticos que ayudan a construir atmósfera: vestuario de época, ambientaciones temáticas y recursos teatrales vinculados a la recreación histórica y la declamación.
A lo largo de los años participé en eventos culturales, ferias medievales, actividades patrimoniales y presentaciones especiales de Halloween, trabajando especialmente desde la narración dramatizada y el terror clásico.
Me interesa crear experiencias donde la palabra, el ambiente y la emoción permanezcan unidas en el recuerdo del público, aun después de que la última frase haya terminado.
Estudios de declamación y experiencia sostenida en interpretación, guiado cultural y trabajo con públicos diversos.
Realizo narraciones orales dramatizadas para eventos culturales, ciclos temáticos, museos, actividades históricas, encuentros literarios y propuestas atmosféricas vinculadas al terror, la memoria y la narración escénica.